Uno de nuestros caprichos del viaje a Perú 2010 llegará en el pueblo que da acceso a Machu Picchu, Aguas Calientes. Si tuvieramos que explicar como llegamos a elegir el alojamiento en este pueblo, no sabríamos ni por donde empezar porque no tiene sentido ninguno. Simplemente fué un impulso tras ver que podiamos encajarlo en el presupuesto y que, el año pasado, los padres de Isaac vinieron enamorados de él (y nuestro viejo amigo Joseba también vino encantado). Por otro lado, tras un largo y duro día en Machu Picchu volveremos al poblado a las 18'00 y teniendo tiempo es uno de los pocos alojamientos del viaje que podremos disfrutar con tiempo. Hablamos del Inkaterra Machu Picchu Pueblo, una verdadera atracción en si mismo.
Aguascalientes, también conocido como Machu Picchu Pueblo, se forjó a partir de 1911 con el inicio de la construcción de la vía ferrea 10 años después del re-descubrimiento de la ciudad perdida de los Incas. Es la base donde se alojan los viajeros que van a visitar uno de las Maravillas de la Humanidad.
Inkaterra Machu Picchu Pueblo HotelNos encontramos es un paraíso natural donde podrá conectarse con la sagrada energía de las montañas, dentro del Bosque de Nubes de Machu Picchu. El hotel boutique de lujo de Inkaterra, un acogedor pueblo andino de blancas y elegantes casitas, se ubica en las terrazas de las colinas, ofrece servicios de Spa, utilizando sublimes esencias naturales, y un restaurante de primera clase, con impresionantes vistas del río Vilcanota.
Sus habitaciones, de las 85 cabañas de uno o dos pisos estilo aldea andina que dispone, se encuentran dentro de sus 12 acres privados de exquisita belleza, donde los huéspedes siguen caminos de piedra. Cada casita del hotel ofrece un espacio privilegiado para su descanso al pie de Machu Picchu: Gruesas mantas de alpaca y cobertores de lana hechos a mano, chimenea, cómodos espacios para sentarse o disfrutar de una agradable cena, baños tipo Spa, auténtico ambiente andino de lujo.
Hemos elegido una tipo superior con una cama Queen o dos camas Twin con sábanas de 100% algodón y almohadas hipoalergénicas, y un pequeño comedor para dos. Decorado con artesanías locales y vigas de eucalipto, esta Casita incluye calefacción, un armario de estilo colonial, sandalias andinas hechas de material reciclado, además de un set completo de artículos de baño ecológicos provistos para el máximo confort de los huéspedes (322.80 pies cuadrados).
Por supuesto, hablar de limpieza en un lugar así esta fuera de toda duda, ya que se trata de un íntimisimo hotel de lujo.
A destacar también que el hotel dispone de un puente hacia el Jardín del Edén del Perú, la experiencia de saborear una taza de té junto a un acogedor fuego en el salón de recepción del hotel, trato exclusivo, cocina andina de estilo contemporáneo, con vista al Río Vilcanota, o en la privacidad de su habitación, el Unu Spa: placentero, sensual y espiritual, sauna andina con eucalipto, bambú, y velas, tienda de Regalos Inkaterra, Internet de alta velocidad…
Ya de vuelta, hacemos la "VISITA GUIADA" del alojamiento con detalles e impresiones que nos ha causado.
¿Que contar de una alojamiento como éste que no se haya dicho ya? Es realmente impresionante. No es un hotel, ni un complejo.. es un verdadero poblado en medio de un paraje increible de vegetación, ríos y arroyos. Nos ha quedado sólo una pena, no poder disfrutarlo un día entero.
Nada más llegar a la estación de trenes de Aguascalientes, un cartel con el rótulo de INKATERRA nos espera en la sálida. Son los maleteros del complejo que llevarán nuestras mochilas a nuestra habitación sin necesidad de perder el tiempo.
La ubicación del Inkaterra Pueblo es cercana a la vía de acceso ferroviario a las afueras de Aguascalientes (pero apenas a 5 minutos de la parada de los buses que suben a Machu Picchu). Está "como introduciéndose en la selva" y, de hecho, sus cabañas así se encuentran, en medio de la vegetación.
La habitación es IMPRESIONANTE. Amplia cama, acabados rústicos, maderita por todos los lados, maletero, mesa, terracita, alfombras, .. y hasta el más mínimo lujo.
Igualmente el baño tiene todo tipo de complementos, champús, geles, vasos, cepillos, etc.. además de ser igualmente espacioso.
Además de encontrarse en perfecto estado de limpieza otro de los verdaderos lujos de la habitación es la chimenea dentro del dormitorio. En el exterior te dejan corteza y serrín que combinado con la madera (de la que también disponemos) hace que encenderla sea un juego de niños (aunque también puedes llamar para que lo haga el servicio del hotel). Dormir con el chasquido del fuego de fondo NO TIENE PRECIO.
Pasear por las instalaciones es imprescindible. Se respira paz y tranquilidad. Hay pequeñas cabañitas que contienen un SPA (no incluido), recepción, lavandería, una pequeña piscina, etc... En otra cabaña un poco más grande hay una biblioteca, bar y restaurante. Allí podemos disfrutar de un coctel de bienvenida que no podía ser otro que un piscosour.
El desayuno y la cena se sirven en dicho restaurante. Por donde empezar, mmm... la cena es !! DE LUJO !! pero el desayuno (abierto desde las 4'00 para los que suben al Huayna Picchu como nosotros) es el MEJOR BUFFET DE DESAYUNO que jamás hemos visto en nuestra vida. HAY ABSOLUTAMENTE DE TODO y situado al lado del río.
Otros servicios se encuentran en otro edificio más abajo, al lado de la vía del tren, donde hay una sala de lectura, de infusiones, así como de acceso WIFI con internet de alta velocidad.
Podíamos intentar buscar alguna pega pero por más que le hemos dado vueltas no la encontramos, bueno si, una muy clara, el precio.
Para reservar hemos contactado con Inkadina Travel & Tours, la agencia local receptiva que nos ha gestionado varios servicios en Perú aunque se puede hacer con cualquier buscador. El precio de este alojamiento no es economico precisamente ronda los 400-500 $USD por noche y habitación
Inkaterra Machu Picchu Pueblo Hotel¿Lo recomendaríamos? Es precisamente esta última la que hace que no podamos recomendar abiertamente este alojamiento, ya que incluso podemos llegar a pensar que ha sido un error cogerlo en nuestro viaje (aunque, que no nos quiten lo pasado). El motivo es que lo disfrutamos mucho menos de lo que un lugar como este se merece (un mínimo de un día). Por ello dejamos la decisión a gusto del consumidor siendo posiblemente uno de los alojamientos de mayor calidad que hemos estado nunca.
Paula e Isaac, desde Aguas Calientes (Perú)