Abr
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Surge en medio de la nada, del inmeso desierto, al sur del Eufrates y lejos de Aleppo. Llegar a ella es todo un espectáculo, sin agua, sin vegetación. Rasafa fué considerada en tiempos "la ciudad de cristal"
ya que su construccion en alabastro debió reflejar el sol como un autentico espejo. Su soledad puede llegar a resultar mágica a la vez que inquietante.
Esta ciudad perdida que aparece flotando como un fantasma en medio de la nada fué el testigo mudo perfecto de la gloria Bizantina. Y es que esta impresionante ciudad fué en sus tiempos de gloria la antigua Sergiopolis (gran basílica de San Sergio), con descomunales cisternas que recogían el agua de las lluvias y una preciosa fortaleza amurallada
Surcar el Eufrates es dejar atrás más ciudades históricas como Zalabiya/Halabiya o la propia Raqqa (y su todavía más impresionante Puerta de Bagdad). Pero un caudaloso río como este no puede desaprovecharse y no hacer una gran obra de ingenieria, la gran presa del Eufrates construida en el 1968 con ayuda de la extinguida Unión Soviética, a orillas de otra maravilla de éstas tierras, el Castillo de Qalat Jaabar
Relato de Isaac. A las 7 estamos en pié. Lo cierto es que hoy hemos dormido muy bien por lo que desayunamos, hacemos check-out y ponemos rumbo con mucha agilidad. En toda esta zona de Siria nos encontramos muchas motos (que están prohibidas en las grandes ciudades, curioso) y los coches pitan sin parar. El sol, que nos viene acompañando todo el viaje, parece que hoy va a pegar fuerte.
A pocos kilómetros (66 km – 40 min) de Deir Ezzor y siempre surcando la ribera del río, hacemos la primera parada del día. Nos encontramos en Halabiyya y Zalabiya, dos fortalezas a ambos márgenes del río y de fortificación romana, que sirvieron de control de paso por el río en tiempos del Reino de Zenobia (de la que hablamos el DÍA 3 EN PALMYRA). El Río Eufrates muestra su máximo esplendor en este punto, caudaloso, con ese azul intenso, precioso, imponente.
Raqqa no tiene mucho que ver (quizás las murallas desde fuera) pero es el punto de partida hacía el interior (30 km – 20 min), hacia la nada. Allí aparece !! RASAFA !!, una ciudad de misterio y fantasmas. Una ciudad abandonada hace siglos por con una larga historia a sus espaldas.
Entrando por la Puerta Septentrional (en la que todavía se puede ver perfectamente simbolos bizantinos "ocultos") y alineados con la Puerta de Palmyra (pues fué en ésta época cuando comenzó su esplendor) comenzamos a divisar la Basílica de San Sergio que le dá nombre. Murallas, capillas y otros restos se conservan en bastante buen estado.
Y fué en ese momento, mientras las chicas eran "acosadas" (sin maldad, jeje) por dos sirios locales, cuando Juve e Isaac encontramos un hueco en el suelo que no sabiamos donde llevaba. Gateando entre un pequeño pasadizo….
… fuimos a dar al interior de las enormes cisternas que se esconden debajo de la ciudad. !!!INCREIBLEMENTE BIEN CONSERVADAS!! Vacias pero preciosas. Yo creo que a ambos, por un momento, nos entraba ganas de llorar de la emoción …
Supongo que es un poco la emoción, y que fué el momento, o el vacío o lo aislado del lugar. O el sentir que pocos viajeros paran en este lugar por su situación. Pero aunque parezca una tontería, nos sentimos por un momento verdaderos Indianas Jones, allí sentados, viendo a las chicas entre las rejas arriba de la ciudad.
Nuevamente arriba seguimos "rebuscando" hasta el último agujero de la ciudad, viendo los restos de mezquitas omeyas incluidos. Juve esta vez no se dejo engañar por los niños (jaja). La verdad es que contar esto nos da dolor de corazón, pero al no haber dinero de la UNESCO de por medio, como en el resto del pais, el gobierno sirio no tiene control de su patrimonio y lo tiene al libre descontrol de los beduinos locales. Esto hace ver como niños "saquean" literalmente monedas antiguas y objetos de valor incalculable de entre las ruinas incluso tirando muros con palos si es necesario, para intentar sacar algunas liras sirias de algún despistado viajero (no no, no digo que tu lo seas Juve, jejeje). Es una pena llevarnos el sentimiento de que en 50 años, como comentabamos el otro día, o bien el turismo, o bien la falta de conservación, acabaran con increibles lugares como éste.
… aunque también es cierto, que gracias a él (Mohin) logramos hacernos con un par de Amstel que un guía lugareño guardaba en su nevera (300 SYP), que aunque no es nuestra cerveza preferida, si que la agradecimos después de la "expedición Rasafa".
Era casi mediodia, habíamos estado allí casi toda la mañana, así que poniamos tierra de por medio camino el Lago Assad y el castillo de Al Jabber (50 km – 30 min). La fortaleza hoy está cerrada (pues en Siria cierra todo los Martes, y teniamos que elegir un sitio en todo el pais, y fué este).
Pero más que la fortaleza (de origen árabe construida en época de las cruzadas y que veremos verdaderas maravillas en los días que vienen), lo apasionante de lugar es ver como todo el valle ha sido invadido por las aguas del río Eufrates, gracias a una gran presa que con ayuda de los soviéticos acabaron de construir entre 1968 y 1973 generando un enorme lago de 80 km de largo y 8 km de ancho. !! Parece un mar !!!
Al lado del castillo hay un restaurante aunque parece algo turístico. Apenas unos 500 o 600 metros antes de llegar a la fortaleza, bajando por un caminete asfaltado, llegamos a una terracita local donde preparan el mejor pescado de todo el lago y apenas hay un par de familias de gente local haciendo su propio picnic. ¿Su nombre? Ni idea, pero es un chiringuito muy básico. Eso si, !!que fría está el agua!! Juve e Isaac lo intentamos pero nos crujen hasta los tobillos.
Son sobre las cuatro cuando decidimos volver a la carretera, parada en gasolinera incluida (!!que barato!! 3.000 SYP por 75 l), para no llegar excesivamente tarde a Aleppo (114 Km – 1h 30 min).
Aprovechamos para tener una charla con Mohin respecto a los Judios. "A pesar del conflicto con los israelís, los judios en Siria no son tales, sino ciudadanos sirios, al igual que el resto de cristianos, armenos o árabes. En Siria no quieren guerras, quieren paz. Por eso Siria es un Óasis de Paz entre tanta guerra. No obstante, Israel son los únicos que han incumplido el reparto de tierras que se impuso históricamente y cada vez quieren más y nisiquiera han devuelto los territorios ocupados en la guerra de los 6 días en 1967 y mientras no lo hagan Siria no firmará ningún Tratado de Paz. No somos bélicos como pueden serlo Libano, Iraq o Iran" Es posiblemente este el motivo por el que aquí apenas hay autobuses de turistas, viajeros y demás.
Charlando, y casi sin darnos cuenta, llegamos al barrio Cristiano de Aleppo donde nos alojaremos por dos noches en el Martini Dar Zamaria (ARTICULO COMPLETO DEL HOTEL AQUI). Se encuentra en unas callejuelas estrechas al lado de la plaza principal del barrio, donde también está uno de los restaurantes más famosos de la ciudad, el Beit Sissi. El hotel y las habitaciones, una verdadera chulada (otro de los caprichos del viaje). Además toda la calle está muy animada.
No podemos resistirnos a darnos una vuelta esta noche, así que dejamos las cosas en la habitación, damos una propinilla al maletero (100 SYP), nos duchamos y bajamos todo el Barrio Cristiano hasta la calle principal para llegar a la Torre del Reloj. Nos hace gracia ver menudas "vestimentas" venden en los escaparates de las tiendas. ¿Alguien compra eso? Se conoce que si.
Ñammm… !!que hambre!! Hemos elegido para cenar el Yasmeen House donde hemos llegado tras perdernos un par de veces por oscuras callejuelas. !!Vaya, cerrado!!. El Beit Sissi vamos a dejarlo para mañana comer así que, siguiente opción, el Al Kidin… !!vaya, hasta arriba!!. Como se nota que es Pascua para los Cristianos. ¿Cantara? ¿Beit Wakil? Vamos a este último…
El Beit Wakil, además es un hotel con muy buena pinta (aunque caro). El restaurante es famoso por servir exquisitos manjares, así que ya nos tememos que tendremos una gran cuenta, pero hoy ha sido un día bastante especial y queremos celebrarlo. Allí nos veis, con Labneh, Burak, Shanklish de aperitivos y el famoso Cherry Kebab de Aleppo, un sabroso Toksha y Maajouka de segundo, además de un decente Vino Nectar (Más información sobre la comida árabe en ESTE ARTICULO DE MEZZEs, ESTE DE PLATOS ÁRABES y ESTE DE BEBIDAS). Todo ello en un precioso patio con una especie de tarima central donde un hombre toca música local (algo rayante, jaja) preparado con varias mesas como restaurante. Una cena agradable, sin duda. Y la cuenta tampoco excesivamente cara, 2.180 SYP (unos 9 € por cabeza), que considerando que pedimos hasta vino es muy asequible.





Gracias por compartir con nosotros vuestros viajes. Os veo estupendos y que lo pasais muy bien. ¡que no acabe vuestro sueño¡
Saludos desde Palencia.
P.D. Chavetas, os sigo desde hace tiempo.
Jesús
FECHA DE PUBLICACIÓN: Abril 8th, 2009 a las 1:42 am