Segovia no es una ciudad cualquiera para mí. Aquí viví de pequeño, así que volver trae recuerdos de calles, comidas y restaurantes que siguen teniendo un sitio especial, aunque esta vez el viaje empiece en coche desde A Coruña y tenga dos noches de agosto por delante. ¿Dónde dormir para disfrutarla sin estar pendiente del coche? Yo quería alojarme cerca de la zona alta y aparcar sin complicaciones, y esas dos cosas me llevaron a una habitación de las mejores que he tenido por España y un desayuno que disfruté dentro y fuera. Buena señal. Ahora os cuento mi opinión del Áurea Convento Capuchinos (y lo que pagué)…
Tengo que reconocer que llevaba una referencia exigente, porque unos cuantos alojamientos por España han pasado ya por Chavetas. Si también estáis preparando una ruta por Castilla y León, podéis comparar esta experiencia con el Parador de Tordesillas o el Parador de Benavente. Aquí, lo que me ganó fue poder pasear por Segovia y volver a un lugar de paz.
- Por qué elegí este "convento" para mis dos noches en Segovia
- Reservas con antelación y preparativos
- ¿Es buena zona para alojarse en Segovia?
- Cómo llegar en coche y dónde aparcar
- Áurea Convento Capuchinos: primeras impresiones
- Historia, arquitectura y ubicación
- Zonas comunes y vistas
- Habitación Doble Superior: amplitud, comodidad y una cafetera con mucho uso
- Gastronomía: desayuno, restaurante y bar de Áurea Convento Capuchinos
- El desayuno de Áurea Convento Capuchinos
- Restaurante y bar del hotel
- Instalaciones y servicios de Áurea Convento Capuchinos
- La tranquilidad de un convento con Segovia a un paseo
- Alrededores: qué ver y dónde comer en Segovia
- ¿Es Áurea Convento Capuchinos tu hotel? Pros y contras para decidir
- Lo que más me ha gustado
- Las pequeñas pegas de mi estancia
- Preguntas/respuestas y mi opinión final de Áurea Convento Capuchinos
- ¿Qué opinión tengo del Áurea Convento Capuchinos?
- ¿Cuánto pagué por la estancia?
- ¿Dónde está el hotel?
- ¿Tiene parking y por dónde se entra?
- ¿Qué habitación ocupé?
- ¿Qué tal está el desayuno y a qué hora se sirve?
- ¿Cuáles son los horarios de entrada y salida?
- ¿El spa está incluido en la habitación?
- ¿Qué pega encontré?
Por qué elegí este "convento" para mis dos noches en Segovia
Me alojé solo, en una Doble Superior y con desayuno incluido. No buscaba pasar dos días encerrado en el hotel, sino una base cómoda para volver a una ciudad a la que tengo cariño, salir andando, comer bien y regresar sin jaleo. La ubicación y la facilidad para llegar al parking fueron las razones de la elección; la amplitud de la habitación terminó siendo la sorpresa que más pesó en mi valoración.
Reservas con antelación y preparativos
Reservé dos noches en agosto, con desayuno incluido.
🎟️Reservas realizadas: dos noches en agosto, con desayuno. Para consultar vuestras fechas: disponibilidad del Áurea Convento Capuchinos.🏨Alojamiento confirmado: Doble Superior, la categoría que ocupé y que figura en la oferta oficial del hotel.💡Consejo al reservar: si llegáis en coche, pedid las indicaciones de acceso al parking y tened presente que se paga aparte.
La habitación, el desayuno y la posibilidad de salir a pie fueron lo que más pesó en mi elección; os dejo juntos los datos prácticos, incluido el precio de aquellas dos noches y el parking, que iba aparte.
Áurea Convento Capuchinos: datos clave
📍 Ubicación: Plazuela Capuchinos, 2, casco antiguo de Segovia
🛌 Tipo de Alojamiento: Hotel de cinco estrellas de Eurostars en un antiguo convento
🍽️ Gastronomía: Desayuno buffet y cafetería; restaurante Villena
🏊 Instalaciones Destacadas: Parking de pago, zonas comunes y spa con acceso aparte
✨ Ideal para: Escapada urbana con tranquilidad y paseos a pie
💰 Lo que pagué: unos 270 € por dos noches en Doble Superior con desayuno (parking aparte)
⭐ Mi veredicto: Una habitación de las mejores que he tenido en España y muy buena relación calidad/precio en mi estancia
¿Es buena zona para alojarse en Segovia?
La ubicación me pareció PERFECTA para moverme andando por la zona alta, que es la que más me gusta de Segovia. Sales a pasear y puedes enlazar la Catedral, la Plaza Mayor y las calles del centro, y después bajar hacia el Acueducto. Es una forma de disfrutar la ciudad que para mí tiene mucho más sentido que estar pendiente de sacar el coche cada vez que quieres cambiar de plan.
¿Significa estar en el casco antiguo que tienes que renunciar al descanso? En mi caso, la cercanía al centro vino acompañada de mucha calma, con habitaciones íntimas y ese ambiente de lugar de paz que me gustó desde que empecé a moverme por dentro. Podía salir a pasear cuando me apetecía y bajar el ritmo al regresar. Justo lo que buscaba.
Cómo llegar en coche y dónde aparcar
Llegué en coche desde A Coruña y encontré el parking a la primera. La entrada por un lateral de Segovia me evitó meterme en demasiado tráfico y fui directo a las plazas del hotel, que dan acceso al propio alojamiento. De hecho, aparcar me pareció de lo más cómodo de la llegada. La parte menos intuitiva vino después, al orientarme desde el ascensor hasta recepción.
- Acceso recomendado: calle Doctor Velasco, 26, para llegar al parking.
- Aparcamiento: cubierto y de pago; tarifa publicada de 15 €/día.
- Mi consejo: diferenciad la dirección del hotel de la entrada al garaje y pedid que os expliquen el recorrido a recepción.
Áurea Convento Capuchinos: primeras impresiones
Una vez dentro, el contraste entre la piedra del edificio y el mobiliario moderno funciona muy bien. En la entrada aparecen los muros antiguos, la madera y los rincones de estar, y enseguida se entiende que el carácter del convento forma parte del hotel. Me gustó que no fuera un alojamiento impersonal; había detalle y calma, justo lo que quería encontrar después de dejar el coche.
Historia, arquitectura y ubicación
Parece ser que el edificio original se remonta a 1637. Su historia empieza con los capuchinos y el hotel conserva ese exterior mientras el interior se adapta a otro uso, con espacios contemporáneos entre la piedra antigua. Para mí, el interés de dormir aquí está en esa convivencia: el recuerdo del convento sigue presente, pero la estancia que tuve fue amplia, cómoda y muy alejada de una celda austera.
Zonas comunes y vistas
Me alojé en el piso de arriba, alrededor de esa cubierta acristalada que recordaba como una especie de cúpula moderna. Desde la galería, el patio interior queda abajo con sus mesas y sillones, y la piedra del edificio continúa acompañando el recorrido. Es uno de los espacios que más personalidad tiene y que ayuda a entender por qué el hotel me gustó también fuera de la habitación.
El bar interior tiene sus sofás y rincones de estar, mientras el patio queda integrado entre los muros antiguos y la galería superior, de manera que los espacios comunes conservan la personalidad del convento aunque el mobiliario sea actual. Me gustaron las instalaciones y el cuidado del detalle. Aquí se entiende mejor cómo han adaptado el edificio para alojarse sin borrar lo que lo distingue.
Habitación Doble Superior: amplitud, comodidad y una cafetera con mucho uso
La habitación era una Doble Superior, y tengo que reconocer que me pareció de las mejores que he tenido por España, entre paradores y otros hoteles. La recuerdo muy amplia y cómoda, pero sobre todo con los espacios muy bien repartidos: la cama, la zona de estar y el baño no parecían competir por el mismo rincón. Ese reparto es lo que hizo que me encontrara tan a gusto.
En la web oficial encontraréis esta categoría como Doble Superior, junto a las Deluxe y las Junior Suite; en la mía había cama doble, una zona con sofá y butaca y la piedra vista que seguía recordándome dónde estaba alojado. Todo bien repartido. Además, aparecían pequeños detalles de bienvenida junto al rincón de café y té, con tazas, cápsulas y un hervidor que completaban ese espacio.
¿Y los pequeños extras? A la cafetera le di mucho uso, mientras que la bañera de hidromasaje se quedó sin probar: estaba ahí y me pareció un buen añadido, pero estas dos noches no me dio por usarla. Así que mi valoración viene de lo que sí disfruté, la amplitud y la comodidad de una habitación en la que dormitorio, zona de estar y baño tenían su propio espacio.
En el baño, la bañera convivía con los amenities AHAVA y el secador, con el lavabo y las tomas eléctricas completando el conjunto. No cambiaría prácticamente nada.
Volvería a elegir esta categoría si encajara otra vez con el viaje, aunque al reservar compararía su precio con las demás habitaciones y con el régimen de desayuno (el mío lo incluía).
Gastronomía: desayuno, restaurante y bar de Áurea Convento Capuchinos
El desayuno fue otra de las cosas que más me gustaron y, como lo llevaba incluido, pude disfrutarlo un día dentro y otro en el patio exterior, dos ambientes distintos para una misma estancia que me permitieron aprovechar también esa parte del edificio. ¿Con cuál me quedo? Con haber probado ambos. El buffet y el lugar donde te sientas suman, y aquí los dos acompañaban.
El desayuno de Áurea Convento Capuchinos
Me pareció un desayuno fantástico y variado, con bollería, fruta, embutidos, huevos y opciones suficientes para no quedarme con una única elección. Lo que más valoro de un buffet es poder montar el desayuno que me apetece, y aquí esa variedad estaba. Además, el salón interior y la posibilidad de sentarme fuera daban dos ambientes distintos para empezar la mañana.
Entre la parte dulce aparecían bollería, tortitas y gofres, mientras que en la salada había sándwiches y opciones para montar un plato a mi gusto, sin que el desayuno dependiera de acertar con una única bandeja. Eso se agradece. La variedad fue uno de sus puntos fuertes y, con los dos ambientes que probé, hizo que lo recordara como algo más que el desayuno incluido en una reserva.
El horario que publica el alojamiento es de 8:00 a 11:00, un dato práctico para organizar el paseo de la mañana; al comparar tarifas, fijaos también en si llevan desayuno, porque el total que os he contado corresponde a ese régimen.
El aparcamiento iba aparte. Parece un detalle menor, pero comparar reservas distintas puede cambiar bastante la impresión de lo que cuesta la escapada.
Restaurante y bar del hotel
El restaurante estaba cerrado durante mi estancia de agosto y no me supuso un problema, porque tenía Segovia a mano y acabé comiendo fuera, con los recuerdos de siempre y una sorpresa nueva en Maribel. La web presenta Villena en la antigua iglesia del convento. Ese quedó para otra ocasión; lo que sí disfruté aquí fue el desayuno y las zonas de bar y descanso.
Instalaciones y servicios de Áurea Convento Capuchinos
Para esta escapada, las instalaciones que más me importaban eran las que acompañaban los paseos por la ciudad: el parking al llegar y las zonas comunes al regresar, con el patio y el bar interior entre los espacios que me gustaron. También se anuncian spa y gimnasio. Si vais buscando sobre todo ese plan, comprobad al reservar qué acceso al circuito incluye vuestra opción (es un servicio adicional).
- Parking: cubierto y de pago, con acceso al hotel.
- Cafetería: horario publicado de 11:00 a 23:00.
- Spa: piscina de chorros, sauna y baño turco; acceso no incluido en la habitación.
- Gimnasio: abierto 24 horas según el hotel.
- Mascotas: no admitidas.
La tranquilidad de un convento con Segovia a un paseo
El recuerdo que mejor resume este alojamiento es poder tomarme un café por la noche tranquilo, en un lugar de paz y con Segovia tan cerca que no necesitaba renunciar a salir andando por el centro. Me gustó mucho esa combinación. Hay edificios históricos que destacan por su exterior; aquí, además de ese carácter del convento, lo que me llevaba al terminar el día era la intimidad y la calma que encontraba dentro.
Alrededores: qué ver y dónde comer en Segovia
Segovia está entre esas ciudades que disfruto caminando, sin reducir el paseo a llegar a un monumento y marcharme. En esta estancia volví al Acueducto, la Catedral y la Plaza Mayor, y me sorprendió encontrar poco ambiente por la noche, pese a ser agosto. Si buscáis más ideas urbanas, tenéis nuestra selección de ciudades más bonitas de España.
El Asador Maribel fue la sorpresa de esta visita: no lo conocía y me gustó mucho.
El José María es otra historia.
De pequeño, cuando vivía en Segovia, yo recuerdo más El Cándido y el Muñoz, pero el de mi padre era el José María (su Pago de Carraovejas y su cochinillo, siempre).
Volver a sentarme allí fue volver a esos recuerdos… y el cochinillo sigue siendo EXCEPCIONAL.
Para organizar las visitas, podéis elegir una visita guiada por Segovia, Catedral y Alcázar, o consultar la entrada a la Catedral si preferís ir por libre.
¿Es Áurea Convento Capuchinos tu hotel? Pros y contras para decidir
Después de las dos noches, mi opinión es muy buena. No todo pesa lo mismo al elegir alojamiento, así que estos son los puntos que inclinaron la balanza en mi caso y el pequeño matiz de la llegada que os vendrá bien conocer.
Lo que más me ha gustado
Un hotel para pasear por Segovia y volver a descansar a gusto. La habitación, la tranquilidad y el desayuno sostienen mi recomendación, con un aparcamiento que me resultó cómodo al llegar.
- Doble Superior: amplia, cómoda y con espacios bien repartidos.
- Ubicación: me permitió recorrer a pie la parte alta y el centro.
- Tranquilidad: habitaciones íntimas y zonas comunes sin jaleo.
- Desayuno: variado, con opción de disfrutarlo dentro o fuera.
- Precio de mi estancia: unos 270 € por dos noches con desayuno; me pareció una buena relación calidad/precio.
Las pequeñas pegas de mi estancia
No cambiaría prácticamente nada de la estancia. El matiz que sí os cuento es el recorrido desde el ascensor del parking a recepción, que me resultó más lioso que aparcar. Y el restaurante estaba cerrado en agosto, aunque a mí no me importó con las opciones que tenía en Segovia.
- Orientarse dentro: el trayecto del parking a recepción fue menos intuitivo que llegar al garaje.
- Restaurante: estaba cerrado durante mi visita; resolví las comidas fuera sin problema.
¿Buscáis principalmente precio, un lugar donde descansar o una escapada para disfrutar también del edificio? La respuesta cambia lo que compensa pagar; con mis paseos y comidas por la ciudad, este alojamiento encajó muy bien.
¿Es el Áurea Convento Capuchinos tu hotel?
Es tu hotel si buscas una escapada urbana en un edificio con personalidad, valoras una habitación cómoda y quieres salir a recorrer el casco antiguo a pie.
No lo elegiría como primera opción si tu presupuesto manda por encima de la habitación y del carácter del edificio, o necesitas que todas las comidas de la escapada estén resueltas dentro del hotel.
Preguntas/respuestas y mi opinión final de Áurea Convento Capuchinos
¿Qué opinión tengo del Áurea Convento Capuchinos?
Mi opinión es muy buena. La Doble Superior, el desayuno y la tranquilidad fueron lo mejor; la ubicación y la facilidad para aparcar también encajaron con mi viaje.
¿Cuánto pagué por la estancia?
Pagué unos 270 € en total por dos noches en agosto, en Doble Superior y con desayuno. El parking iba aparte y me pareció una buena relación calidad/precio.
¿Dónde está el hotel?
Está en Plazuela Capuchinos, 2, en el casco antiguo de Segovia. A mí me resultó una base muy cómoda para recorrer la zona alta, la Catedral y el Acueducto andando.
¿Tiene parking y por dónde se entra?
Sí: parking cubierto de pago, con tarifa publicada de 15 €/día. El hotel recomienda entrar por calle Doctor Velasco, 26; lo encontré a la primera.
¿Qué habitación ocupé?
Me alojé en una Doble Superior. Era amplia, cómoda y con espacios bien repartidos; usé mucho la cafetera, pero no probé la bañera de hidromasaje.
¿Qué tal está el desayuno y a qué hora se sirve?
Me pareció fantástico y variado, con bollería, frutas, embutidos y huevos. Lo disfruté dentro y en el patio; el horario publicado es de 8:00 a 11:00.
¿Cuáles son los horarios de entrada y salida?
La entrada es desde las 15:00 y la salida hasta las 12:00, según el hotel.
¿El spa está incluido en la habitación?
No está incluido en la tarifa de habitación, según el hotel. Revisad la opción que reserváis y el acceso al circuito si es una parte importante de vuestra escapada.
¿Qué pega encontré?
El recorrido del ascensor del parking a recepción me resultó algo lioso. El restaurante estaba cerrado durante mi estancia, pero comí fuera y no me supuso un problema.
Lo que me llevo de estas dos noches es haber acertado con la base para volver a Segovia, sin complicarme al llegar en coche y con una habitación que me dejó una impresión estupenda, entre unas cuantas estancias por España que recuerdo con cariño. Aquí me encontré muy a gusto. ¿A quién se lo recomendaría? A quienes valoran estas cosas al preparar una escapada:
- A quienes quieren recorrer Segovia a pie y volver a un hotel tranquilo.
- A quienes valoran amplitud, comodidad y desayuno en una escapada urbana.
- A quienes llegan en coche y buscan aparcamiento junto al hotel, contando con su coste aparte.
¿Volvería? SÍ. El precio de aquellas dos noches me pareció razonable para lo que disfruté y, si encajara de nuevo con mi viaje, repetiría; podéis consultar disponibilidad y comparar el régimen de vuestra reserva. Me queda otro buen recuerdo de una ciudad que ya tenía muchos... y una opción que tendría presente para la próxima.
Isaac, desde el Áurea Convento Capuchinos de Segovia (España)