No hay nada peor que volver al trabajo después de las vacaciones y descubrir, gracias al comentario de alguno de tus compañeros, que te faltó tachar un lugar en la lista de Nueva York. Es que esta gran urbe da para mucho y por eso es imposible llegar a todo, pero tiene algunos esenciales que no pueden faltar en tu listado de sitios conocidos.
Por eso, si es la primera vez que visitas esta maravillosa ciudad, por favor, lee esta comparativa entre las diferentes opciones de tarjetas turísticas para Nueva York, de modo que no te lleves sorpresas desagradables y alcances a ver las grandes atracciones imposibles de ignorar.
Ahora bien, si ya conoces los hitos y en este segundo o tercer viaje te interesa ir más allá, aquí hay un listado de recomendaciones poco conocidas, ideales para viajeros atrevidos.
- Conocer la sexta iglesia más grande del mundo
- La estatua escondida de Peter Pan
- Tour gastronómico guiado por Chinatown
- Vistas nevadas en una ruta por fuera de la ciudad
Conocer la sexta iglesia más grande del mundo
La Catedral de San Juan el Divino (St. John the Divine), en el Upper West Side de Nueva York, es uno de esos lugares que dejan con la boca abierta aun a los visitantes que se creen prácticamente habitantes de la ciudad.
Es la sexta iglesia más grande del mundo y por eso, además de las visitas guiadas tradicionales, ofrece "visitas verticales", en las que puedes ascender 124 pies por escaleras de caracol hasta lo alto del edificio. No apto para personas con vértigo.
Su valor va más allá de la arquitectura o de la verticalidad. St. John the Divine es famosa por su Bendición de los Animales, un evento anual que reúne desde hámsters hasta caballos en una procesión única por la nave central, seguida de un festival comunitario.
También acoge tradiciones singulares como la proyección de Nosferatu (1922) con órgano en vivo en Halloween y los conciertos del Solsticio de Invierno del Paul Winter Consort.
La estatua escondida de Peter Pan
Hay un punto de interés turístico en Nueva York que solamente tiene 20 revisiones en Google. Se trata de una estatua del personaje que "no quería crecer". Para encontrarla hay que entrar al Carl Schurz Park, un encantador parque del Upper East Side que rara vez aparece en las rutas turísticas clásicas.
El paseo de por sí es meritorio, ya que incluye vistas al East River, a Roosevelt Island y a Gracie Mansion, la residencia oficial del alcalde neoyorquino.
Entre los jardines del parque, en el centro de un parterre circular, se ubica la estatua de Peter Pan esculpida en 1928, creada originalmente para una fuente, en una producción teatral de Broadway.
Tour gastronómico guiado por Chinatown
Caminar por la zona al sur de Broome Street y al este de Lafayette es como cruzar una frontera invisible dentro de Nueva York. En pocas manzanas, el paisaje se transforma de la urbe del cemento y los dólares a una ciudad asiática.
Chinatown despliega una atmósfera que parece pertenecer a otro continente. Por eso, nadie que quiera convertirse en un verdadero conocedor de NYC debe perderse esta experiencia.
En Mott y Grand Street, los puestos callejeros exhiben productos difíciles de ver en otros barrios: anguilas vivas, sandías cuadradas o rambutanes cubiertos de finos pelos rojos.
Pero el mayor tesoro del barrio está en sus restaurantes, considerados por muchos como algunos de los mejores de la ciudad, aunque suelen pasar desapercibidos para quienes no conocen la zona.
Para pisar sobre seguro y no caer en trampas para turistas, una excelente opción es apuntarse a un tour gastronómico guiado, una experiencia que no solamente permite descubrir locales auténticos, sino también probar una selección de platos y sabores únicos.
Además, si se compara con los precios abultados de la gastronomía en la ciudad, solo por las degustaciones ya merece la pena. La experiencia, según la revista Time Out, tiene un precio de 89 dólares por persona.
Vistas nevadas en una ruta por fuera de la ciudad
Si tu deseo es expandir bastante las fronteras de esta maravillosa ciudad, entonces puedes comprar un billete de tren y explorar más allá. En invierno, este plan se convierte en una forma de abrazar el frío sin sufrirlo, a través del Vermonter de Amtrak.
Esta ruta panorámica parte de la ciudad y atraviesa cinco estados (NY, Connecticut, Massachusetts, New Hampshire y Vermont), serpenteando entre ríos helados, pueblos de Nueva Inglaterra y las imponentes Montañas Verdes cubiertas de nieve.
El viaje convierte el trayecto en parte del plan y por eso es recomendado nada más y nada menos que para los viajeros aventureros que ya tengan muy vista la ciudad de Nueva York, ya que esta ruta los aleja por completo de la Quinta Avenida.
De hacerlo, el plan es absolutamente relajante. No hay obras ni atascos, simplemente el caminar tranquilo del tren y vistas que parecen sacadas de una postal de Navidad. A lo largo del camino, el Vermonter conecta con estaciones de esquí de renombre, ideales para los que saben moverse en las tablas de esquí y snowboard.
Con asientos cómodos, cafetería y grandes ventanales, este recorrido demuestra que, a veces, el verdadero lujo no es llegar rápido, sino disfrutar cada kilómetro del camino. Así, cierra el listado de actividades con bajo porcentaje de turistas que todavía se pueden hacer en una de las ciudades más visitadas del mundo.
Isaac y Paula, buscando planes diferentes en Nueva York