¿No os ha pasado alguna vez sorprenderos buscando "Pueblo de Cuento de Navidad" o "Navidades en un pueblo de cuento" en el Google? A nosotros si, quizás demasiadas veces.
Y es que cuando uno se imagina pasar las Navidades, la Nochebuena o la Nochevieja y/o Fin de Año fuera de casa, se imagina hacerlo en un pueblo rodeado de nieve o un pueblo pintoresco navideño o en una casita con chimenea en medio de las montañas.
Cuando decidimos poner rumbo a estas tierras, nuestra primera idea era precisamente esa, pasar el fin de año en una casita con chimenea en medio de las montañas nevadas. Todo eso lo había. Lo que no había era disponibilidad ya. No obstante, después de lo vivido ayer en Salzburgo y el especial ambiente navideño que se vivió, creemos que no podíamos haber elegido mejor lugar para pasar un fin de año.
Aún así, no hemos desaprovechado la oportunidad de pegarnos un madrugón, a pesar de la fiesta de ayer, y rápido nos hemos puesto rumbo a ese lugar, ese pueblecito de cuento, metiéndonos en plenos Alpes Austriacos.
Ese pueblecito se llama Hallstatt y comparte paisaje con altas montañas heladas y con un inmenso lago en el fondo de un valle. Llegar allí desde Salzburgo son unos 79 km, alrededor de 1 h 20 min si no fuera por la multitud de paradas que apetece hacer por el camino.
En el distrito de Hallein, ya pasado éste, y a 45 km de la ciudad de Mozart (Salzburgo) se encuentra Abtenau, pueblo que fué lugar de una de nuestras múltiples paradas de camino. Allí lo que más nos sorprende, además de su precioso campanario, es ver la multitud de decoraciones navideñas originales en plena calle (en España no durarían ni una noche) además de las adornadas casas de la plaza principal. En invierno, Abtenau, se convierte en un centro de deporte de inviernos por lo que se ve.
Según seguimos subiendo metros, la niebla nos comienza a rodear. Hay que decir que nuestro Clase A se va portando muy bien. Nuevecito del paquete, con las ruedas de invierno y sin apenas circulación por las carreteras.
Seguimos haciendo paradas en lugares nevados preciosos. Pasamos por el río helado y paramos en una de las estaciones de ski de la zona de Dachstein-West, Russbach, que se encuentra a entre 800 m y 1450 m
Pero algo especial nos esperaba. Eran las 11'30 cuando una bajada a una especie de valle comenzaba a dislumbrar lo que nos esperaba.
Habíamos leido sobre Hallstatt e incluso habíamos visto fotos. Cuando cerrabamos los ojos queríamos imaginar ese pueblo escondido en las montañas, lejos de las masificaciones turísticas del verano, pequeño, pintoresco, de casas de postal navideña rodeado de altas montañas nevadas, con el lago que siempre sale en las películas, de tranquilidad, de paz, de silencio en esos parajes de ensueño...
... Hallstatt nos ha dado todo eso y aún así ha conseguido sorprendernos. Hallstatt, es un pueblo pintoresco sacado de un cuento de fábula, escondido en un paraje privilegiado...
El lugar que nos acojerá es la Gasthof Zauner (ARTICULO COMPLETO SOBRE EL ALOJAMIENTO AQUI), una casita del pueblo regentada por una familia que lleva en el pueblo durante muchas generaciones. De hecho, hay total confianza en los huespedes pues ni hay recepción. El mejor parking para dejar el coche es el P2 (en la zona del túnel), arriba del pueblo, ya que aunque en esta época del año permiten circular por el pueblo, es tan chiquitito que apenas hay sitios, por lo que han habilitado multiples parkings a las afueras (lo que nos hace intuir como se pondrá en verano). Allí nos instalamos.
La historia del pueblo tampoco tiene desperdicio, ya que allí se encuentra la mina de sal más antigüa del mundo, con más de 3.000 años y la conducción de agua más antigüa también. Su mayor explendor fué en la Edad del Hierro, !!hace 7.000 años!!!
Allí pasamos el resto de la mañana, dando un agradable paseo, "hablando con los cisnes" (¿que decían Paula?) y "haciendo amigos tiroleses", jeje...
... hasta que elegimos un lugar para comer, ya que el hambre aprieta. Este lugar se llama Gasthaus/Café Zum Mühlbach, y se encuentra en la parte alta del pueblo, junto a nuestra pensión. Es un sitio agradable para comer por precios asequibles ensaladas, pizzas o platos de carne. De hecho nosotros elegimos pizza hoy acompañada de unas buenas cervezas y una ensalada (18.80 EUROS todo)
Aunque no lo hemos comentado, como todo el mundo intuye, Hallstatt fué declarado Patrimonio de la Humanidad por UNESCO en 1997. Gran parte de este mérito reside es Hallstätter See, uno de los lagos más bonitos que jamás hemos visto, situado a 508 m sobre el nivel del mar, y metido entre las abruptas montañas. En verano se puede hacer trekking, senderismo, kayak, etc.. en todo este paraje
Las gélidas aguas del lago contrastan con las casas color pastel y las gigantescas montañas, ahora nevadas o con niebla. La última foto es la Casa Zeuner, nuestro alojamiento, una pensión muy acojedora al lado de la plaza central del pueblo
Aunque, sin duda, las fotos más bonitas están en el embarcadero donde el puebloy el lago se unen para dejar una preciosa postal navideña...
Como ayer en Salzburgo, aquí volvemos a encontrarnos puestecitos navideños realmente originales. Hoy hemos disfrutado, posiblemente, de la tienda navideña más bonita que hemos visto en nuestra vida. La gran parte de lo alli expuesto no lo hemos visto en ningún otro lugar. No hemos podido evitar la tentación y nos hemos traido nuestros propios recuerdos y algún regalo (40.60 EUROS)
Tampoco dejamos de entrar en otra pintoresca casita donde los dueños regentan una especie de cafeteria/restaurante digno de tomar algo caliente (5.50 EUROS) aunque solo sea por verla por dentro.
La noche comienza a aparecer, y el frío se comienza a notar, así que vamos a pasar por el alojamiento a coger algo más de abrigo y decidir un lugar para cenar.
Aunque ha sido casi por casualidad, uno de los lugares más famosos para cenar en todo Hallstatt es nuestra propia pensión, Gasthof Zauner (ARTICULO COMPLETO SOBRE EL ALOJAMIENTO AQUI), que en su segundo piso tiene un restaurante con una de las mejores cartas del pueblo. !! Hoy vamos a pegarnos el capricho !!
Lo más complicado fué conseguir mesa, pues requiere reserva previa hasta para los que estamos alojados, pero una carita por aqui y un "please, please" por allá y nos han preparado una última mesa (y es que hemos bajado en horario español, tarde, jeje). La cena !!EXCEPCIONAL!!. Además de las tradicionales cervezas, Paula ha probado un variado de carnes que incluyen higado, venado, cerdo y ternera e Isaac me he comido un solomillo a la pimienta para chuparselo los dedos.
Sin duda, la mejor imagen de Hallstatt es Markplatz iluminada de noche, con su belén de madera, su arbol de Navidad gigante y una buena compañia.
Nos damos un último paseo, hasta que decidimos que mañana aprovecharemos de nuevo el día con otro madrugón, y volvemos hacia nuestra casa de huespedes, iluminada, con sus balcones de madera de pino y cubierta de hiedras. Un gran acierto
No se puede comenzar mejor este 2010. Familia, lectores y amigos, estamos muy bien dentro de nuestro cuento de fábula. Un abrazo a todos desde uno de los pueblos más encantadores, misteriosos y escondidos de la Alta Austria. !!Mañana más!!
Isaac y Paula, desde Hallstatt (Austria)
GASTOS DEL DÍA: 65.30 EUROS [y REGALOS: 40.6 EUROS]