Si te agobian las aglomeraciones, las colas interminables y los precios hiperinflados de ciudades populares como Roma, París o Kioto, tenemos 4 destinos que van a encajar con tu estilo de turismo.
Hoy en día, encontrar un lugar que merezca la pena, pero que no esté masificado, parece una misión imposible. Pero hemos encontrado la solución: mirar hacia esos países que los catálogos de viajes ignoran por sistema. Hablamos de naciones que, en muchos casos, no llegan ni a los diez mil visitantes anuales. Son rincones olvidados en el mapa donde la globalización apenas ha dejado huella. Sin embargo, tienen tanto o más que ofrecer que los destinos turísticos más codiciados.
Eso sí, llegar a estos lugares remotos exige preparación y sentido común. En estos destinos no hay wifi gratis en cada cafetería ni infraestructuras sofisticadas. Lo más práctico es llevar una eSIM ya configurada en tu teléfono antes de subir al avión. Tener conexión a internet desde el instante en que aterrizas es vital para moverte de forma segura, revisar los mapas o contactar con tu transporte local sin depender de nadie.
Aquí abajo recogemos cuatro de los rincones más tranquilos, aislados y fascinantes de la Tierra.
- 1. Tuvalu: el paraíso que lucha contra el océano
- 2. Santo Tomé y Príncipe: Las Galápagos africanas
- 3. Comoras: El archipiélago de las fragrancias
- 4. Nauru: el paisaje lunar en medio del océano
- Consejos para disfrutar de los destinos vacacionales tranquilos
1. Tuvalu: el paraíso que lucha contra el océano
Tuvalu, situado en la inmensidad del Pacífico, recibe cada año a unos tres mil turistas. Es una cifra muy baja si la comparamos con los millones de personas que visitan otros países vecinos de la Polinesia. ¿El motivo principal? La falta de conexiones aéreas. Los vuelos son bastante escasos y dependen en gran medida del clima.
Como curiosidad, debido al cambio climático y a la subida del nivel del mar, Tuvalu es uno de los países con mayor riesgo de desaparecer bajo las aguas en los próximos años. Así que, si lo visitas ahora, serás testigo de un paraíso frágil que, lamentablemente, tiene fecha de caducidad.
2. Santo Tomé y Príncipe: Las Galápagos africanas
Si miras un mapa del golfo de Guinea (que está en la costa occidental de África) encontrarás, cerca del ecuador, dos puntos diminutos. Santo Tomé y Príncipe es el segundo país más pequeño de África y uno de los menos visitados del continente. Las «Islas Galápagos africanas» es como las conocen gracias a su increíble biodiversidad, su selva exuberante y sus formaciones volcánicas.
La infraestructura turística es limitada (apenas hay un puñado de hoteles y guías locales). Esto puede ser un inconveniente para algunos, pero también puede asegurarte una inmersión cultural auténtica.
Aquí puedes ver un vídeo reportaje de Madrileños por el Mundo en la isla de Santo Tomé y Príncipe.
3. Comoras: El archipiélago de las fragrancias
Este archipiélago, situado entre Madagascar y Mozambique, es un espectáculo para todos los sentidos. Sus islas volcánicas están perfumadas de plantaciones de ylang-ylang (flor esencial en la alta perfumería) y clavo. Y el color turquesa de sus aguas junto a los montes verdes de su costa parecen dibujados.
A diferencia de las vecinas Mauricio y Seychelles, destinos fijos para el turismo de lujo, Comoras conserva sus playas vírgenes y las tradiciones intactas. En la capital, Moroni, puedes perderte por laberintos de callejuelas de estilo árabe y regatear en mercados donde el turismo es casi inexistente.
La Unión de las Comoras es un destino para usuarios que no buscan comodidades, sino cultura, paisajes abruptos y una población local hospitalaria.
4. Nauru: el paisaje lunar en medio del océano
Si nos ceñimos puramente a los datos estadísticos, Nauru se lleva la palma. Es literalmente el país menos visitado del mundo con apenas unos doscientos turistas anuales (sí, has leído bien, doscientos). Es una nación minúscula en Micronesia que puedes rodear caminando en una sola mañana.
Su historia es fascinante y un poco triste. Durante los años ochenta fue uno de los lugares más ricos del planeta gracias a la minería de fosfato. En la actualidad, gran parte de su interior es un paisaje de pináculos de roca caliza que parece sacado de otro planeta.
La infraestructura hotelera es mínima y conseguir el visado requiere muchísima paciencia. A cambio, ofrece reliquias de la Segunda Guerra Mundial escondidas en las selvas y playas prácticamente desérticas.
Consejos para disfrutar de los destinos vacacionales tranquilos
Decidir viajar a uno de los países menos visitados del mundo no es como comprar un paquete de vacaciones al uso. Requiere un cambio de mentalidad importante.
- La paciencia debe ser tu mejor compañera. Los vuelos locales pueden cancelarse sin previo aviso y los horarios de los transportes son meras sugerencias.
- Lleva siempre dinero en efectivo. En estos destinos, depender de una tarjeta de crédito o de cajeros automáticos te dejará tirado muy rápido.
- Respeta profundamente las costumbres locales. Al no estar acostumbrados a recibir extranjeros en masa, tu presencia llama la atención, por lo que vestir de forma adecuada y pedir permiso antes de sacar una cámara de fotos es fundamental para ser un buen invitado.
El mundo todavía guarda secretos. Solo hace falta un poco de valentía (y una buena conexión en el bolsillo) para descubrirlos.