Abr
14
En las orillas del Río Jordan, río biblico y sagrado (que conocimos el DIA 4: Tras los pasos de Moises del viaje a Jordania 2006) nacía más allá del 2000 a.C la tierra de Canaan que Yavhé denominó a Moises
como la Tierra Prometida. Hoy esta tierra fértil y prospera, al sur de la franja Sirio/Fenicia que conocimos el otro día en el Valle de Orontes, alberga una pequeña parte de un gran e histórico pais, Jordania.
Jordania, al igual que Siria, ha conocido multitud de invasores. Desde egipcios, israelitas, asirios, babilonios, persas, griegos, nabateos, romanos, árabes musulmanes, cruzados cristianos, mamelucos y otomanos. ¿Nabateos? Si, en Siria apenas hemos hablado de ellos, lo haremos mañana.
La Ruta de los Reyes que baja desde Amman hasta Aqaba, bordeando en parte el Río Jordan, y que nos deja en Petra, es posiblemente una de las rutas que recorre los paisajes más bellos que pudieramos encontrar. No obstante, antes de atravesar la frontera, Bosra nos descubrirá unas ruinas de curioso y oscuro color de basalto que pondran de manifiesta esta mezcla de culturas, con restos nabateos, romanos-bizantinos y hasta omeyas.
Nos adentramos en otra parte de la historia de Oriente Medio, entramos en uno de los parajes más bonitos del planeta…
Exceptuando el Teatro Romano, del que ahora os hablaremos, destacable podemos ver la calle principal, sus zonas de mercaderes, sus columnatas, …
… la Mezquita de Fátima y la Catedral de Bahira. Bahira fué un monje nestoriano que cuenta la leyenda que predijo a Mahoma que se convertiría en profeta.
Como decíamos, el verdadero tesoro de Bosra se encuentra en su Teatro Romano, cuya fortificación data del II d.C. con los Omeyyades aunque serían los ayubidas los que trabajaran con el basalto que ha resistido las inclemencias humanas y naturales. Si el resto de las ruinas de Bosra no despiertan nuestro interés e incluso decepcionan, hay que reconocer que el teatro es impresionante, enorme y una verdadera maravilla imprescindible de visitar. Se encuentra dentro de un antiguo fuerte de origen nabateo y en su entrada podemos observar frescos de alto valor artístico.
Tras hacer los nuevos visados jordanos (40 JOD los cuatro), cambiar de furgoneta. entrar en Jordania y reencontrarnos con Haitham (nuestro bonachón chofer en Jordania, que ya nos llevó el DIA 2 a la frontera siria), nos esperan 4 horas y media a nuestro destino, paradas incluidas.
El camino hasta Petra por la Autopista es desértico, árido y triste. Jordania, exceptuando la zona del Río Jordan y la zona de Aqaba, es un inmenso desierto. También es un pais preparado para el turismo y mucho más occidentalizado. Esto se nota en los precios, que triplican o cuaduplican los de Siria (uno de los regalos, 10 JOD), cosa que ya sabemos, por lo que preparamos para comernos los sabrosos bocadillos que nos hemos preparado en el buffet de la mañana en Damasco.
Son las 17’30 cuando entramos por el precioso paraje del Wadi Musa. Nos alojamos prácticamente en la entrada a Petra, en el Guest House by Crowne Plaza (ARTICULO COMPLETO AQUI), una de las mejores elecciones que hemos podido tener en todo el viaje, lejos de los precios del hermano mayor (Crowne Plaza) o del Movenpick Resort donde se alojó Isaac en el 2006. Propinilla para el maletero (2 JOD) y dejamos las maletas.
Lo mejor es que las habitaciones son básicas pero amplias, limpias y comodas, y encima comparte servicios con el Crowne Plaza. ¿Que significa esto? !!! PISCINA !!! para descansar y relajarnos observando el horizonte, las montañas que encierran la gran ciudad de Petra.
Y el día no da para mucho más, ya que pretendemos levantarnos mañana para entrar a las 6’00. Duchita, cena incluida en el hotel y compramos un par de botellas de agua (2 JOD las dos) para incluir al picnic que nos hemos preparado en el buffet y que será nuestra comida mañana.
Isaac, Bego, Juve y Ruth
COMPRAS: 10 JOD (aprox 11,36 €)
Archivado en Siria'09
