Ago
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En todo viaje hay un momento que sientes un cuchicheo en el cuerpo, un “noseque” que te hace saber que te encuentras en un sitio especial. Es en ese momento cuando la mente deja de sentir ese desconcierto por estar a 10.000 Km de casa y se aliena a una situación de calma y paz, a la vez de asombro.
Miyajima es ese lugar. Una isla llena de un misticismo inexplicable. Una isla con una naturaleza exuberante, ciervos enviados por los dioses que se mezclan en paz con los transeúntes y tesoros como el santuario sintoísta de Itsukushima y, algo más allá en la montaña, un complejo budista de la secta Shingon fundado por uno de los personajes más célebres de la historia japonesa, el monje Kukai.
Miyajima era el destino de un histórico día, nuestro 6 dia de viaje. Un día que comenzaba en “tren bala” hacia Okayama, uno de los mejores jardines del pais y castillo y pasaría por la estremecedora Hiroshima. Uno de los mejores días que puede tener un viaje.
Hoy cogemos nuestro primer Shinkhashen, desde Kyoto haciendo trasbordo en Shinosaka hasta Okayama. Y lo hacemos pronto (tras nuestros zumos habituales de desayuno por 220 Y) y ya a las 6:30 estamos montados en él. Ir en el “tren bala” japonés es literalmente una gozada. Puntual, comodo, limpio, rápido. El trayecto dura 1h 20 min para hacer 220 km (incluido trasbordo de 10 min de espera entre el regional y el “tren pato”). Y como no, “momento flex”, jeje y cafecito (600 Y por dos). Ver artículo EN CHAVETAS.ES con todos los detalles de su uso en USO MEDIOS TRANSPORTE EN JAPON I
La visita a Okayama es fundamental para ver uno de los tres mejores jardines japoneses (junto al de Ibaraki y Kanazawa).
Un pequeño tranvía en frente de la estación nos lleva hasta la parada de Shiroshita, justo al lado del Castilo y del famoso Korakuen de Okayama. Apenas cuesta 100 Y cada uno.
Si bien es cierto que el Castillo de Okayama no es la principal atracción, más pequeño que el de Osaka que vimos el otro día, no deja de ser una belleza por fuera, aunque no llegamos a entrar. Un puente sobre el río nos lleva a la verdadera visita….
Tras una pequeña compra de un par de bollos y bocatas (1051 Y) y una tropicana (200 Y) y tomar el tranvía (150 Y cada uno), nuestra primera parada es el la Cúpula de la Bomba, una de las pocas estructuras que permaneció en pié tras la explosión de la bomba atómica. Esta considerada herencia cultural de la humanidad por la UNESCO. Paseando y atravesando un puente llegamos al Peace Memorial Park (en una isla) erigido después de la guerra del Pacífico, donde podemos ver el Cenotafio de las víctimas de la Bomba Atómica (que además de contener los nombres de las más de 200.000 personas que murieron como consecuencia de la bomba, tiene una llama que solo se apagará cuando todas las armas nucleares del mundo hayan sido destruidas, ¿utopía o simplemente simbólico?)
Pero si hay algo en esta visita a Hiroshima que no solo IMPRESIONA sino ATERRA y ESTREMECE por momentos, es el Peace Memorial Museum (Entrada 50 Y cada uno. Audioguia 300 Y cada una. Moneda recuerdo 500 Y). Con tantas guerras y violencia en el cine, no somos conscientes de imaginar la crueldad que hemos sido capaces de generar.
¿Conoceis la historia del Monumento a la Paz de los niños? Antes de irnos del parque pasamos por allí. Sadako Sasaki fué una niña de 2 años a la que pilló la bomba de Hiroshima a 1,5 km de la zona cero. A la edad de 11 años, siendo una chica fuerte y atlética cayó al suelo desvanecida y fué diagnósticada con Leucemia de la Bomba A. Entonces Sadako se propuso hacer 1000 grullas de papel ya que una vieja tradición decía que los dioses le concederian un deseo, el deseo de volver a correr. No lo consiguió! Sadako murió cuando llevaba 644 grullas. Desde entonces, la historia de Sadako se convirtió en un referente hasta que se hizo una estatua en su nombre y en el de todos los niños que murieron como causa de la bomba. Aquí nuestra propia grulla de papel (y nos traemos una de recuerdo).
Mientras Bego se dedica a mirar tiendecitas en un paseo por el animado pueblecito que te lleva hasta el precioso “templo flotante”…..
La parada fué corta, ya que si algo hay que hacer en Miyajima es disfrutar un paseo al atardecer, ya sin casi turistas (que han cogido el ferry de vuelta) y respirar todo lo que pudieramos de aquello.
Bajamos por la pagoda Gojuto (de 5 pisos), próxima al hotel, hasta la zona de tiendecitas (en regalos 3650 Y), y de allí caminando por el paseo de farolillos de piedra hasta la zona del Torii Rojo (una cocacola 150 Y)
… pero ese paseo por la noche, con la tranquilidad de estar casi solos bajo las estrellas, con ese tori flotante rojo allí en medio del mar, es algo que no se puede explicar con fotos. Uno de los sitios más mágicos que hemos visitado en todos nuestros viajes
Bicos
Isaac
GASTOS DIA6: 18.256 Y (aprox 113 €) – [REGALOS: 4.150 Y (aprox 26€)]





saludos,
desde españa seguimos atentamente vuestras andanzas… para copiarnos todo lo que se pueda je,je
un saludo
ble
FECHA DE PUBLICACIÓN: Agosto 7th, 2008 a las 5:36 pm