![]()
El pasado DÍA 2, comentabamos "de refilón" la historía del Alzamiento de Pascua de 1916 cuando hablabamos de la Oficina Central de Correos de la calle O’Connell. Como apasionados de la Historia del mundo, no podíamos dejar la oportunidad para conocer más a fondo del conflicto irlandés y de uno de los complejos que más ha vivido esta historia: la cárcel de Dublín.
Echando una mirada en el pasado, nos encontramos con uno de los origenes del verdadero conflicto irlandés. En pleno dominio británico de Irlanda (que duraría más de 800 años) fué en 1536 cuando Enrique VIII de Inglaterra se separaba del catolicismo romano en pro de una reforma protestante. Su hijo, Eduardo VI, iría más lejos y rompería definitivamente con la doctrina papal.
Mientras Galeses, Escoceses y Británicos acatarían el protestantismo, los Irlandeses seguirían siendo católicos, un hecho que determinaría la relación con el estado británico durante los siguiente 400 años.
No obstante, a principios del S.XVII los protestantes ingleses y escoceses fueron enviados como colonos al Norte de Irlanda estableciendo también la Iglesia de Irlanda (protestante) y siendo fuente de númerosos conflictos futuros.
El S.XIX trajo la "hambruna" y con ella la emigración masiva a EEUU, Escocia, Inglaterra, Canadá y Australia. Sin embargo consiguió una influyente diaspora en EEUU que empezó a apoyar y financiar un posible movimiento independentista Irlandés.
Fué hacía finales del S.XIX cuando se inició un verdadero movimiento a la autonomía de Irlanda con el gobierno liberal de William Gladstone el que introdujo dos proyectos de ley para otorgar autonomía. De la amenaza de Guerra Civil nació la Fuerza Voluntaria Unionista del Ulster y de los nacionalistas los Voluntarios Irlandeses.
Aquí lo dejamos como introducción a lo que nos espera el día de hoy, día en el que volvemos a levantarnos temprano, esta vez para hacer el check-out en el Celtic Lodge (y dejar las maletas en una sala, que amablemente nos cedieron para no tener que cargar con ellas) y nos acercamos a la oficina de Turismo para saber como llegar a nuestro destino (está al lado del hotel, en la calle O’Connell). Allí nos aportan una gran idea que no habíamos pensado. Como hoy tenemos que coger el bus hacia la cárcel de ida y vuelta (en la calle Aston Quay, nada más cruzar el RÍo Liffey) y tenemos que coger un trayecto al Aeropuerto, nos dicen que cojamos un bono familiar de 1 día que vale para dos personas (10 €). El ahorro es considerable, ya que el trayecto de bus por persona está a 1.50 € y el airlink al aeropuerto 6 € por persona (total, 18 € los dos).
Como nuestro tour comenzaba en un buen rato aún, pudimos visitar todo el museo antes de entrar. Recomendamos si podeis hacerlo así, pues te enteras de muchas más cosas luego. Además el guía que nos tocó hablaba un inglés muy muy entendible.
El museo en si ya es muy esclarecedor de lo que nos vamos a encontrar luego. En él ya nos hablan de la separación y aislamiento que había entre presos evitando cualquier tipo de comunicación y ahogandolos en su propia soledad y reflexión. También nos habla de la separación entre mujeres, hombres y niños.
La primera planta se centra sobre todo en los presos comunes, pero la segunda y tercera saca a relucir todo el conflicto político con el que hemos introducido el día.
Y es que, como nos habíamos quedado antes, fué en 1916 cuando una pequeña banda de nacionalistas con el liderazgo de Padraig Pearse y James Connelly consiguieron mucho más que todos sus antecesores. Su Rebelión fué extinguida a los 6 días, pero sus ejecuciones en Kilmainham Gaol hicieron que la gente empezase a sentir simpatía por ellos y la causa. Ver más en "De la historia al cine" en CHAVETAS.ES.
… la visita estrella esta por llegar. Suenan los altavoces. Apenas somos 3 parejas, así que va a estar muy bien. Se nos permite sacar fotos en toda la visita guiada por la carcel. La duración es de 1 hora aproximadamente y conviene ir bien abrigado pues es una visita en la que se pasa bastante frio. En ella comenzamos a ver celdas de presos, la capilla y las condiciones infrahumanas de la carcel.
Con el paso de los años, la intención de acabar con toda criminalidad (hasta la de los más pobres en la época de la "hambruna" que robaban para comer) llevó a una situación casi insostenible en Kilmainham Gaol. No había distinción en las celdas para los presos y debido a la superpoblación de la carcel algunos reos se veian forzados a vivir en los pasillos junto a sus familias.
La visita ahora se mete por la parte más tetrica y antigua de la carcel, una serie de pasadizos y celdas en la que el aislamiento entre presos era total.
Una placa en la pared del patio recuerda todos los nombres y fechas de los fusilamientos. Incluso uno de los fusilados, Plunkett Joseph, se casó unas horas antes de su ejecución en la propia capilla de la carcel.
En 1920 una nueva ley dividia Irlanda del Norte de Irlanda del Sur. La primera se constituyó solidamente, quedando en manos del Reino Unido. Nacía el Ulster y las nuevas lineas fronterizas. Mientras, en 1921 bajo el liderazgo de Michael Collins, se establecia el Estado Libre Irlandés que el 1 de Abril de 1949 sería reconocido como República.
Desde entonces hasta la actualidad, el conflicto de Irlanda del Norte (erroneamente llamado Ulster, ya que este engloba condados de Irlanda del Norte y Eire), sigue vigente. Los 6 condados que forman Irlanda del Norte son claramente protestantes y unionistas y no quieren verse marginados en un pais de mayoría católica. Mientras, los republicanos católicos son partidarios de la unificación de ambas Irlandas.
Kilmainham Gaol es una visita imprescindible para cualquier amante de la historia moderna. Es un paso por la historia de un pais que ha vivido mucho. No decepciona.







